dic 2013

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miércoles, 25 de diciembre de 2013

Gracias Suso


Con la visita del Colegios Arenas Galdar G.Canaria de Suso Méndez el pasado mes de noviembre a Barcelona para enfrentarse al Marfil Sta.Coloma de Xavi Passarrius, tuve la oportunidad de sumar otra experiencia a todas aquéllas que, dentro de mis posibilidades, intento aportar a mi "disco duro" para seguir aprendiendo.

Pude compartir con el equipo canario, gracias a la oportunidad que Suso (algo más que el entrenador del equipo) me brindó, la sesión de entreno pre-partido a pie de pista, la charla de la mañana del partido como uno más del grupo y momentos de relax en el hotel con jugadores y cuerpo técnico.


Con Suso y Miguel
A nivel "técnico", de lo que más pude extraer información fue tanto de la sesión de entrenamiento como de la charla preparatoria, así como de vivir el partido desde la grada sabiendo el enfoque y trabajo previo realizado por el equipo (detalles a tener en cuenta, errores a no cometer, situaciones que provocar y evitar, etc.).
Pero creo que de lo que más aprendí en esos dos días fue de las charlas con Suso y Miguel (su segundo), en la que tuve la oportunidad de hablar de fútbol sala en estado puro con personas muy experimentadas y con una pasión y energías envidiables.


Obviamente, el salto entre el fútbol sala profesional y el amateur es abismal, y querer copiar hábitos o formas de hacer sería estúpido, pero dentro de eso, ver la gestión y enfoque del responsable de un equipo que compite en la élite del fútbol sala nacional, aunque sea con el menor presupuesto de la categoría, da para mucho. 
Y cuando hablo de gestión, en este caso en concreto, me refiero sobretodo a la de las emociones, a la de la motivación, la actitud y la autoconfianza de todos y cada uno de los componentes de la plantilla. Un equipo que llegaba a Barcelona con cero puntos tras tantos partidos disputados, con esa presión, esa ansiedad... De verdad que entendí que ese equipo siga ahí, peleando los partidos, luchando. Su alma mater es Suso Méndez, como os digo, bastante más que el entrenador del equipo, y eso se nota.

Me fascinó la pasión con la que me explicaba experiencias, tanto de años atrás como también de horas antes.
Las conversaciones con él, aunque parezca una tontería, me hicieron crecer mucho, porque "me exigía".  
Suso no quería un monólogo suyo, no quería que me plantara delante de él para escucharle, quería feedbak, quería que yo fuera parte activa de esas charlas, que aportara, que entendiera. Y reconozco que al principio me costó, porque lo escuchaba con tal respeto que casi me olvidaba de que aquello no era un exámen! Y respondía con el temor de aquél que no quiere hacer el ridículo. Pero de eso se trataba, de compartir, de dar puntos de vista, y de aprender el uno del otro salvando las distancias entre nuestros respectivos "mundos".

De sus experiencias, frases y consejos, de cómo hacer una sesión de altísima exigencia cognitiva para un equipo al que quieres valorar y/o conocer, y de esa pasión y motivación con la que tratar cada detalle, pude aportar a mi ser como entrenador un aprendizaje que sé que siempre recordaré con mucho cariño.
Gracias Suso, fue (y como tu bien dices, volverá a ser) un placer!

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